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Monterrey nuevo monarca del futbol mexicano

Aldo de nigris marco el primero de los rayados

Víctor Manuel Vucetich salió de un cofre en el que el futbol de la Primera División lo tenía olvidado y fue Monterrey quien apostó por el técnico mexicano, regresándole el pizarrón y el silbato para desempolvar sus mejores estrategias.

Del cofre, Vucetich también sacó un largo pedazo de tela con el que esta noche terminó de confeccionar la playera del Campeón.

En un duelo de ida inolvidable para la afición mexicana, los Rayados consiguieron en la cancha del Tecnológico de Monterrey una victoria 4-3 que fue insuperable en lo futbolístico y en lo anímico para los cementeros, que regresaron a la Noria con la vista perdida y los fantasmas de las dos Finales perdidas el año pasado, recuerdos que no lograron salir de la memoria y que al fin y al cabo pesaron en el encuentro de vuelta que perdieron esta noche 1-2.

Monterrey no tuvo necesidad de dar espectáculo, sólo hizo lo necesario para levantar la copa y asegurar la tercera estrella. Aguantó los embates de Cruz Azul con una defensa ordenada y con la sensibilidad necesaria para detectar el momento justo de contragolpear y ayudarse de su mejor hombre para quitarle el alma a los cementeros.

La mala fortuna pesó en la casa de los cruzazulinos, ya que el balón se negó a entrar en la meta de Jonathan Orozco, la primera vez al minuto 3 cuando Villaluz estrelló un disparo en el travesaño y la segunda al 17′, con otro balón que llegó al mismo destino procedente del botín izquierdo de Fausto Pinto.

Así se escribió al minuto 54, el 0-1 que firmó De Nigris, el delantero recibió un gran pase del “Chupete” Suazo ante una mala salida de Jesús Corona y de nueva cuenta se levantó la playera para presumir el rostro de su amado hermano.

La Máquina intentó reaccionar con la entrada de Javier Orozco, Emilio Hernández y Alejandro Castro, sin embargo, ninguno estuvo a la altura del Campeón y lo único que les quedó fue convertirse en espectadores de la victoria rayada.

A pesar del esfuerzo de Castro por levantar el ánimo en la tribuna y en el campo de juego con el 1-1 parcial al 77′, los cementeros se ahogaron con centros desesperados que buscaban al invisible Campeón de Goleo, Emanuel Villa.

El tiempo expiró y Suazo se encargó de gritar: ¡Arriba el Norte!, cuando coronó el pase de Osvaldo Martínez al 90′, anotándose el 1-2 de la noche y gritando a todo pulmón ¡Somos Campeones!,

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13 diciembre 2009 Posted by | General | Deja un comentario